Todos tienen puntos débiles. Hay cualidades inalterables en tu pareja prospecto que elimina la posibilidad de una relación feliz. Algunos son superficiales: pies nudosos, manos pequeñas raras, una colección de CDs que está un tanto sobrecargada con Limp Bizkit. Pero otros son indicadores críticos de compatibilidad: no desea tener hijos y tu sí. O tiene profundas convicciones religiosas que no se acoplan con las tuyas.

Pero un punto débil de ruptura desafía cualquier categorización: tener sexo pésimo. ¿Es un asunto superficial que no debería importar si ambos se preocupan por el otro? ¿Es el indicador más relevante de compatibilidad ya que es tan importante? O, ¿no es ningún eslabón débil para nada ya que con suficiente tiempo y esfuerzo se puede arreglar?

Algunas veces las personas necesitan un poco de entrenamiento físico. Pero ya que la pasión es un concepto filosófico, el sexo malo casi siempre resulta de problemas emocionales, mentales y físicos.

Antes que puedas descubrir si puedes mejorar el mal sexo que estás teniendo, tienes que descubrir si estás teniendo realmente mal sexo. Cada pareja tiene una sesión sexual insatisfactoria o desagradable de cuando en vez.

Estás con cansancio o los hijos te interrumpen, o la ronda de mai tais que bebiste en el happy hour después de las 11 hace que te sea imposible siquiera desvestirte. Usar películas – las cuales casi siempre retratan a parejas perfectamente acostadas, teniendo sexo con orgasmo simultáneo incluido – como criterio a seguir tan solo hará sentirte innecesariamente como una persona inepta. Así que, exactamente, ¿qué es lo que califica como mal sexo?

Si cualquier persona esta insatisfecha en el largo plazo, entonces hay mal sexo. Se nos ha enseñado que el buen sexo es el acto sexual donde un hombre y una mujer llegan al orgasmo. Pero eso es tan solo una pequeña parte. De hecho, si preguntas a 100 personas qué es el mal sexo, te dirán cómo es que esto las hace sentir. Y cada persona puede sentir algo diferente.

El secreto para tener buen sexo es darse cuenta de lo que necesitas para estar feliz en la cama. La mayoría de la gente nunca ingresa a la habitación a solas; siempre llevan consigo un equipaje. Ya sea que se trate de algo serio como abuso sexual o tan natural como los hábitos formados en relaciones anteriores, todos tienen expectativas y estas pueden hacer descarrilar la vida sexual de una pareja.

Si esperas que el sexo sea aburrido, probablemente así será. Si asumes que tu pareja disfrutará algo que a tu ex le gustaba, estarás menos en sintonía con su respuesta verdadera.

De hecho, no es inusual para una persona estar perfectamente satisfecha con el sexo mientras la otra persona no lo está – y la persona feliz no se da cuenta que su pareja está insatisfecha. Así que si tu eres la parte infeliz de la historia – tienes que cambiar las cosas. Conversar acerca de sus problemas sexuales es una de las cosas más importantes que una pareja necesita hacer. Tienes que ser capaz de hablar cómodamente sobre sexo con tu pareja.

Cuándo, dónde y cómo puedes hablar de sexo puede ser la diferencia entre una conversación productiva y un desenlace catastrófico. Sacar a la luz tus recelos durante el sexo, para decir lo menos, no es recomendado; hacerlo inmediatamente después puede hacer sentir a tu pareja como que está siendo atacada. Lleva esta conversación fuera del dormitorio para que sea en territorio neutral y no resulte amenazador. Pero trata de no hacerlo en un lugar concurrido.

Si hablar acerca del problema directamente es demasiado desafiante, encuentra otra manera de hacer conocer tus preocupaciones. En una relación saludable cualquier truco sutil que no hiera los sentimientos del otro puede funcionar. Pero algunas veces las personas culpan el desastre de relación que tienen al pésimo sexo que hay, cuando es la mala relación la causa del mal sexo que tienen. Esta es una trampa fácil en la cual cae la mayoría de los hombres. Ponen más importancia al sexo e ignoran la intimidad. Creen que si pueden acostarse y disfrutarlo, las cosas estarán bien. Bueno, eso es ingenuo – y al final acaban saliendo y teniendo sexo con alguien más.

Generalmente, es solo cuando la relación misma está más allá de cualquier salvación que el sexo también está en la misma condición. Así que habla con tu pareja, demuestra lo que necesitas, haz lo que sea necesario. Porque nunca querrás ver hacia atrás y descubrir que, al final, tu fuiste la causa de la ruptura amorosa.

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