Por qué las mujeres hoy en día están perdiendo la capacidad de amar y cómo se están adaptando los hombres de hoy a esta realidad.

Si una mujer joven hoy dijera que estaba guardando su virginidad para su esposo, ella sería considerada irremediablemente como una anticuada. Sería tratada con desdén, del mismo modo que la sociedad “educada” trataba a una prostituta hace 100 años.

Lo que hoy en día sucede ante este cambio de modo de pensar es nada más y nada menos que un reflejo del triunfo de la Élite Financiera en su rediseño de la sociedad que seduce al mundo detrás del secularismo con su religión de la “liberación sexual”.

La característica que define a una civilización es la consagración del sexo para el matrimonio, o al menos, para el amor y cortejo. El matrimonio y la familia son las células rojas de la sangre de una sociedad saludable y la base para la procreación.

La Élite Financiera entiende esto a la perfección. Es por eso que usaron la “liberación sexual” para socavar a la humanidad y someterla. Como Giuseppe Mazzini dijo: “los corrompemos para así conquistarlos”.

La Élite Financiera son como el diablo mismo. La corrupción es una forma de conquista. La esclavitud puede tomar la forma de adicción, ya sea al sexo, al alcohol o a las drogas.

Cualquier animal puede tener sexo anónimo. Es humano formar un vínculo permanente de amor y criar hijos apropiadamente. Es por eso que la Élite Financiera usa el sexo libre para atacar al matrimonio.

El Amor Libre es un Oxímoron

Entre más parejas sexuales tenga una mujer joven, menos capaz será ella de amar a un solo hombre. El amor de una mujer debe ser exclusivo. Debe ser enfocado hacia su esposo, el padre de sus hijos. Ella debe preservar su alma para él. Eso es lo que su cuerpo representa. Pero, cuando las mujeres se convierten en agentes sexuales libres, pierden su capacidad para amar. Para una mujer, el sexo es un acto de auto-sacrificio y sumisión. Por definición, esto requiere de confianza, por ejemplo, amor y devoción a un solo hombre. Cuando una mujer tiene sexo casual, ella inevitablemente se siente decepcionada y usada. Ella comienza a odiar a los hombres y cae víctima de las ideas feministas y del lesbianismo.

Cuando a los hombres se les exige que se casen para así tener sexo, las mujeres son entonces cortejadas y amadas. Más tarde, las mujeres son honradas por su contribución como esposa y madre. Lejos de proteger los “derechos de las mujeres”, el feminismo ha dejado a las mujeres chiflando al viento. Abandonadas.

La separación del sexo del matrimonio, es decir, la “liberación sexual”, es una de las principales maneras con las que cuenta la Élite Financiera para destruir el amor.

El sexo libre sin ningún sentido ni propósito se ha convertido en el sustituto del amor. Las mujeres jóvenes ahora se promueven a sí mismas como compañeras sexuales, no como esposas y madres. Los hombres están también entrenados para buscar sexo como entretenimiento. Lo que digo respecto a las mujeres puede aplicar también a los hombres jóvenes.

Los “derechos de los homosexuales” están diseñados para hacer a los heterosexuales comportarse como homosexuales. Muy pocos homosexuales se casan. Muy pocos homosexuales tienen hijos. Este es el modelo que la Élite Financiera ha diseñado para la humanidad.

La Élite Financiera quiere que estemos aislados los unos de los otros, alienados y mansos.

Una mujer que se guarda a sí misma para el matrimonio debería ser elogiada. Ella está resistiendo a la avasalladora presión de nuestra decadente y degenerada sociedad producto de la reingienería social y en su lugar, ella está obedeciendo a sus instintos.

Bajando las Expectativas

A través de los medios masivos de comunicación, la Élite Financiera nos lava el cerebro haciéndonos pensar que el amor y el sexo son una panacea universal que puede sustituir a Dios.

¿Cuántas películas y canciones están basadas en el supueto de que alguna persona perfecta nos va hacer la vida feliz? Woody Allen tiene 75 años y todavía está buscando esta quimera romántica en sus películas. Esto es desarrollo interrumpido.

Las personas no están destinadas a ser amadas como si fuera perfectas. Nadie lo es. Solo Dios es perfecto y ahí es donde nuestro amor debería estar enfocado. Como sabes, defino a Dios en términos de ideales espirituales como la verdad, la justicia, la bondad y la belleza.

Especialmente ahora cuando pocos hombres y mujeres son capaces de amar, necesitamos enfocarnos en amar a Dios y, sobre todo, en el amor de Dios hacia nosotros.

La Élite Financiera ha hecho un estupendo trabajo desacreditando a Dios. Él es la fuerza positiva detrás de la Creación. Él representa la moral inherente y el diseño natural. Al apegarse a este diseño, seremos felices y saludables.

Matrimonio Realista

En los viejos tiempos, los hombres escogían a las mujeres por su valor como buenas compañeras. ¿Puede cocinar? ¿Ordeñar vacas? ¿Coser ropa? Los hombres no se hacían ilusiones tontas, como las de hoy en día, con eso de encontrar a su “alma gemela”. Los hombres necesitaban buscar mujeres que fueran gentiles y serviciales, que tuvieran habilidades, caracter, personalidad y fueran buenas madres.

Amigo, ¡Evita por lo que más quieras a las mujeres promiscuas, a las mujeres feministas y a las mujeres que están alejadas de sus padres! ¡Evita a las mujeres que desean que todo sea “igual”!

Tenemos que quitarnos ya el polvo que ciega nuestros ojos y darnos cuenta de una vez que el sexo ha sido sobredimensionado en su importancia con el propósito de controlarnos, esclavizarnos y crear sumisión.

Los hombres se sienten atraídos por las mujeres más fértiles. ¿Y qué? Esa es la manera en que la naturaleza se asegura de que procreemos. No necesitamos ser controlados por ello.

En el matrimonio, estamos buscando una larga vida en compañía. Mira las viejas series de TV para ver el retrato tradicional del matrimonio. No es el cielo. Lucille Ball y Desi Arnez; Ralph y Alice Kramden estaban siempre en cómico desacuerdo. Mas nunca se ponía aburrido.

El matrimonio es un pacto mutuo de seguridad. Una mujer acepta el liderazgo de su esposo a cambio de su protección y amor. Los hombres desean poder, las mujeres desean amor. El matrimonio es un intercambio de las dos.

Tu pareja para nada es igual a ti. Habrán desacuerdos. No es necesario pensar igual o sentir amor todo el tiempo. Muchas mujeres cambian de humor constantemente.

Tan solo mantén la fiesta en paz. Sé leal. No digas cosas que la harán enfadarse. Haz tu parte. Y con el tiempo, con mutua confianza, los lazos fuertes crecerán.

Y si no puedes encontrar una compañera adecuada, tal vez estés de suerte. Thoreau, un soltero, dijo: “Nunca encontré a la compañera que fuera tan buena compañía como la soledad”.

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