La pregunta de las feromonas humanas – las particulas carentes de olor que se emanan al aire liberadas por muchos animales y las cuales influencia el comportamiento reproductivo de los miembros de su especie – ha sido tema de debate en los círculos científicos desde que la primera evidencia llego a ser aparente a mediados de los 1980s.

Mientras no hay un veredicto definitivo, parece estar próximo a una conclusión; y tal parece ser que la comunidad científica eventualmente descubrirá que los humanos también producen feromonas naturales las cuales son parte de un proceso más amplio de selección sexual.

Si existen en los humanos, esto no quiere decirq ue alguien puede tan solo “usar” estas feromonas en alguna persona que se desee atraer, y que esa persona simplemente vendrá conrriendo. La diferencia con el resto de animales es que somos auto-concientes. Por tanto, los conceptos morales, personales y sociológicos que los humanos sostenemos es por supuesto al final lo más importante para ayudar a alguien a escoger con quien al final formará pareja y con quién no.

Las Feromonas Humanas vs. las Feromonas Animales

Para abreviar, nuestra sicología nos hace muy diferentes respecto a los demás procesos biológicos y demás de los animales. Todos los animales comen, igual nosotros; aún así ellos no deciden ser vegeterianos basados en creencias espirituales o morales, como algunos de nosotros hacemos.

La confusión que algunos dentro de la comunidad científica muestran respecto a las feromonas humanas es con lo que se llama, en retórica, un “falso dilema” o “un dilema de extremos”. Esto es cuando el que habla proclama que solo existen dos posiciones extremas respecto a un tema. Es decir, no hay lugar para un punto intermedio, ni otra opción.

Por un lado, al público se le bombadea con alucinantes declaraciones sobre el “innegable” poder que las feromonas te dará sobre el sexo opuesto, los cuales son expuestos por compañías y/o doctores que tan solo se dedican a vender “feromonas” a los hombres y mujeres desesperados.

Sin importar de quién se trate, si ellos te están vendiendo las cosas que tanto alaban, siempre míralos con mucho escepticismo.

Luego están por el otro lado, aquelos que están claramente incómodos con la idea de que nosotros los humanos podríamos estar no siempre en controlo de nuestros propios procesos.

Si los Hombres Produce Feromonas, ¿También las Mujeres?

Algunas veces se producen cargos de que aquellos que consideran seriamente la posibilidad de las feromonas humanas son “sexistas” – un cargo extraño de hecho, ya que la evidencia indica que los hombres responde ingualmente a ciertas feromonas en las mujeres, tal y como las mujeres responden a otras de los hombres.

Otra es que la “sola idea de una -feromona humana- es una contradición de términos”. No del todo – a menos que seriamente creas que los humanos no podemos ser animales de por sí, y seguir ciertos imperativos biológicos. Tendrías un rato difícil tratando de explicar nuestra necesidad por comida, agua, sueño, de hecho el deseo sexual en sí; la gente, después de todo, no deceide sentirse atraída a otra gente, pero simplemente la encuentra atractiva. Tales imperativos no son aprendidos o respuestas seleccionadas.

Un Sistema de Feromonas Existe — En los Insectos

La evidencia claramente indica que un sistema de feromnas existe — en los insectos al menos. La pregunta de que si la interacción química basica existe en los mamíferos aún queda por ser determinada. Un número creciente de estudios, sin embargo, indican que las feromonas juegan un rol en la interacción humana.

Considera esto: abandonado en una isla remota por varias smenas, la barba de un hombre crece a una tasa lamentable. Pero de vuelta a la compañía con las mujeres, su bigote crece exageradamente.

Estas pistas científicas han abrumado a los investigadores. Es este una señal que los humanos, como los insectos, podemos comunicarnos de forma silenciosa? Las polillas masculinas detectarán la escencia de una hembra fértil a un kilómetro de distancia. Las feromonas hacen que abandonen todo lo que estaban haciendo y vayan en busca de la hembra para aparejarse.

Mientras que su influencia no sea comparable con la encontrada en el sistema de los insectos, los investigadores están comenzando a descubrir que muchos mamíferos desde cerdos a elefantes pueden exhibir un tipo de respuesta a la feromona con el olor de las secreciones. Incluso los humanos parecen responder.

¿Evidencia de Feromonas en los Humanos?

Los científicos aún no han encontrado confirmación de que las feromonas sean responsables por el crecimiento de la barba. Sin embargo, años de estudio en otros aspectos han revelado evidencia de una especie de sistema de feromonas en los humanos.

Esta bien establecido que los grupos de mujeres que viven juntas también tienden a tener su menstruacion durante el mismo período del mes. Los investigadores han encontrado que roedores femeninos comparten la misma característica.

Aún m ás, las feromonas emitidas de una rata hembra durante una parte de su ciclo reproductivo prolongará el ciclo de otra rata hembra. Las feromonas de otra parte del ciclo acortarán ese ciclo.

Según el “Journal of Neuroscience”, una reciente investigación muestra que los compuestos colectados de la axila y puestos bajo la nariz tienen el mismo efecto en las mujeres. Los compuestos de una mujer colectados durante parte de su ciclo menstrual acortarán el ciclo menstrual en un promedio de 1.7 días. Los compuestos colectados durante otra parte del ciclo prolongarán el ciclo de otra mujer en un promedio de 1.4 días. Esto indica que existen dos feromonas humanas.

La Identidad Química de las Feromonas

Actualmente los científicos están tratando de determinar con precisión la identidad química de las posibles feromonas. Su identificación verificaría la existencia de las feromonas humanas y podría conducir al hallazgo de nuevas maneras de ayudar a las parejas ya se a concebir o bloquear el embarazo través de la manipulación del ciclo.

Al tiempo que la evidencia acumulada incremente, los investigadores también están tratando de responder a algunos cuestionamientos respecto a la posibilidad de la existencia de un sistema de feromonas en los humanos. Para uno, es todavía incierto si los humanos contamos con un órgano vomeronasal. En los animales, esta estructura se encuentra en la nariz y esta viculada a la percepción de la feromonas.

Algunos estudios hechos con animales muestran que actividades sospechosamente inducidas por las feromonas no ocurrirían si el órgano vomeronasal es removido o su enlace con el cerebro es dañado. Los investigadores saben que los humanos adultos poseen dos pequeños agujeros que podrían representar la entrada del órgano vomeronasal. Pero la evidencia es todavía insuficiente como para determinar si son parte de un órgano operativo que tenga conexiones nerviosas con el cerebro.

Los humanos podrían, sin embargo, usar otra parte de la nariz para detectar las señales moleculares. Algunos estudiso indican que el órgano vomeronasal no es el único sensor de un sistema de feromonas. Estos estudios sugieren que bloquear el órgano vomeronasal en los cerdos con cemento quirúrgico no disminuyó la respuesta conductual a una bien estudiada feromona en los cerdos.

Los investigadores están ahora trabajando en precisar el sistema del órgano vomeronasal en los mamíferos. Recientemente encontraron evidencia de dos grupos de proteínas detectoras, conocidas como receptoras, en los órganos vomeronasales de los ratones y las ratas. Los científicos están tratando de determinar los roles biológicos de estos receptores.

Aquí esta el Journal of Neuroscience con lo que puso al respecto de esta cuestión:

“Una vez que un delicioso aroma a café entra por las fosas nasales, el oloro o las células nerviosas del sistema olfativo llevan la información sobre el aroma al cerebro. Las feromonas han de hacer lo suyo por su parte también en la nariz. En lo humanos, las señales químicas pueden actuar en órgano vomeronasal el cual parece funcionar en muchos mamíferos. Pero hasta ahora, mientras los investigadores han encontrado vestigios de este órgano en los humanos en la forma de orificios, está incierto si un órgano vomeronasal operativo existe. Posiblemente las células nerviosas el sistema olfativo detectan las feromonas en los humanos porque parecen ayudar a sentir algunas feromonas en animales”.

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